¿Qué ordenador comprar?

Hoy día existe una gama muy amplia de ordenadores en el mercado, ya sea por marca, modelo, prestaciones o precio, y si no se tienen las ideas claras, se le puede hacer muy complicado elegir un ordenador a quien no esté familiarizado con el mundillo.

Lo primero que hay que preguntarse a la hora de comprar un ordenador es qué tareas se van a desempeñar con él y dónde se van a realizar, ya que en función de eso se puede acotar mucho la búsqueda. También es muy importante calcular el presupuesto con el que contamos, ya que será un factor clave para la compra.

Como factor adicional, y esto depende ya de gustos en la mayoría de los casos, está el factor Sistema Operativo. Actualmente ya se puede hacer casi de todo con cualquier ordenador, ya sea un PC o un Mac, trabajando en Windows, Linux o Mac, etc. La mayor parte de las tareas se pueden desempeñar con cualquier Sistema Operativo, y ya depende de gustos o de a lo que estemos acostumbrados a usar.

Yo personalmente uso el Mac y el PC indistintamente. Tengo un MacBook Pro, que es con el que estoy escribiendo este post y con el que hago casi todo. Pero también uso mucho el PC, ya sea el fijo o el portátil, dependiendo de si estoy en casa o fuera y si tengo que ejecutar «tareas Windows». La mayor parte de mis clientes usan Windows, así que tengo que estar bien familiarizado con el sistema, aunque sólo sea para darles soporte. Además, Windows 10 es un Sistema Operativo muy bueno, potente, intuitivo y compatible con todo, aunque con muchas pegas también.

Con estos tres factores claros (qué se va hacer, dónde se va a hacer, presupuesto y sistema operativo), ya puedes empezar a buscar.

Vamos a empezar por el Sistema Operativo, ya que así te puedes centrar en si compras un PC o un Mac. Como expliqué antes, esto es sobre todo cuestión de gustos y de costumbres. A grosso modo, sólo tienes que tener en cuenta dos cosas:

  • La primera (y aquí se va a mezclar con la pregunta «qué se va a hacer») es que si vas a usar una aplicación que sólo exista en Windows, en Linux o en Mac, entonces la respuesta está clara. Tienes que decantarte por el Sistema Operativo compatible con esa aplicación.
  • La segunda es que un Mac es mucho más seguro, más estable y consume muchos menos recursos que Windows. Además, se devalúa más despacio que un PC y dura más en el tiempo. Si quieres despreocuparte de tener que hacer mantenimientos periódicos al ordenador y tener que reinstalar Windows cada cierto tiempo, entonces tienes que comprar un Mac. No es que no haya que tener ciertos cuidados con un Mac o hacerle mantenimiento, pero la diferencia entre uno y otro es abismal.

Si te decantas por Windows y no tienes muchos conocimientos del Sistema Operativo de Microsoft, tienes cursos en esta misma web donde podrás aprender a usarlo sin problemas.

Lo siguiente que vamos a ver es qué tareas vas a hacer con el ordenador: no es lo mismo realizar un trabajo ofimático que usar programas que requieran una gran potencia de proceso como programas de cálculo de estructuras, diseño 3D, edición de vídeo, etc.

Si el uso que le vas a dar al ordenador es puramente ofimático, navegar por Internet, usar el correo electrónico y poco más, una configuración básica para ti debería ser más que suficiente.

Una configuración básica podría ser un procesador Core i3 (o equivalente), 4 GB RAM y disco duro SSD. Hoy día yo no recomiendo un disco duro mecánico a no ser que sea como segundo disco y para dedicarlo exclusivamente al almacenamiento. El disco duro principal del ordenador tiene que ser siempre de estado sólido (SSD). De lo contrario, el rendimiento caería en picado, independientemente del procesador y memoria que tengas.

Si, por el contrario, vas a usar programas que requieran potencia de cálculo, tendrás que ir a una configuración más potente, como un Core i5, 8 GB RAM y disco duro SSD. También puedes optar por un Core i7, pero es bastante más caro, y a no ser que realices tareas intensivas de cálculo, edición de masiva de vídeo, etc., la diferencia de precio hace que no merezca la pena con respecto a un Core i5.

Mención aparte merecen los videojuegos, ya que son unas auténticas bestias devoradoras de recursos y requieren una configuración especial dedicada a la generación de polígonos y texturas en tiempo real a una tasa elevada de cuadros por segundo, para conseguir una óptima experiencia.

Una configuración óptima para jugar sería una tarjeta gráfica dedicada para ello, como la gama GTX de NVidia GeForce (a partir de 300 €), Core i5 o Core i7 (aquí el procesador tiene menor peso ya que la tarjeta gráfica realiza casi todo el trabajo), 8 o 16 GB de RAM, disco duro SSD y un monitor de bajo tiempo de respuesta (inferior a 2 milisegundos). Tampoco sería una mala idea comprar un teclado y ratón especial para videojuegos con teclas y controles programables.

El último factor que tienes que tener en cuenta es dónde vas a usar el ordenador: si necesitas movilidad, la respuesta está clara: un portátil. Si no, un sobremesa es la mejor opción, ya que será más económico que el modelo equivalente en portátil. También puede suceder que no tengas espacio en casa para un ordenador fijo, porque ocupa un espacio considerable. En ese caso, tu opción también debería ser la de un portátil.

Si eliges un ordenador de sobremesa puedes escoger entre un «todo en uno» o un modelo donde tengas la caja (común e incorrectamente denominada CPU), y el monitor por separado. También necesitarás en ambos casos un teclado y un ratón. Los altavoces son opcionales, aunque en los modelos todo en uno suelen venir incorporados.

En cuanto a esto, te recomiendo un modelo donde compres los componentes por separado: la caja (con su procesador, memoria, disco duro, etc) por un lado, y el monitor por otro, ya que podrás comprar lo que más te convenga. Un modelo «todo en uno» viene tal y como está; ampliarlos es complicado y, en algunos casos, imposible; además, son más caros.

Procura evitar comprar las ofertas masivas de las grandes superficies, porque en esos casos suelen ofrecer ordenadores obsoletos o a punto de serlo. El precio suele ser muy bueno, pero no estarás comprando ninguna ganga.

Por último, está el sector de los equipos de altas prestaciones, ordenadores con una configuración específica para ejecutar todo tipo de tareas en tiempo récord. Estos equipos están diseñados para ofrecer las mejores prestaciones, tanto a nivel empresarial como para los jugones más exigentes.

Si ese es tu caso, te puedo aconsejar los equipos de gama alta de ADA en http://ada-on.com Son completamente personalizables y escalables, sean cuales sean tus necesidades.

En resumen, puedes tomar como referencia los siguientes datos para ayudarte en la decisión de compra de tu próximo ordenador:

Tareas ofimáticas: Core i3, 4 GB RAM, disco SSD.

Cálculo intensivo, retoque fotográfico profesional, edición de vídeo: Core i5/i7, 8-16 GB RAM, disco SSD y un disco HDD (mecánico) de 2 TB como dispositivo de almacenamiento.

Videojuegos de última generación: tarjeta gráfica NVidia GeForce GTX o equivalente en otras marcas, 16 GB de RAM, disco SSD, monitor de tiempo de respuesta de 1 o 2 ms (milisegundos).

En cuanto al monitor, cualquier monitor Full HD es suficiente en la mayoría de los casos, siempre y cuando su tamaño vaya acorde a lo que necesitas: en torno a las 24 pulgadas es correcto.

Si vas a hacer retoque fotográfico profesional, edición de vídeo o maquetación profesional para una revista, podrías barajar la opción de comprar un monitor 4K, que últimamente han disminuido mucho los precios y ofrecen una calidad excepcional.