¿Necesito comprar un ordenador para casa?

Esta pregunta me la han hecho muchas veces, y es que no siempre no es tan sencillo saber si con un teléfono móvil o una tablet será suficiente para el día a día o hará falta algo más, aunque sea para una necesidad puntual.

La era de los dispositivos móviles está en pleno auge y cada vez se pueden realizar más tareas con ellos pero, un ordenador es, por lo general, mucho más versátil, cómodo y potente que la mayoría de teléfonos móviles y tablets del mercado. Así que, ¿realmente se necesita un ordenador en casa? Bueno, depende.

La mayor parte de lo que hacemos en el día a día (al menos en cuanto a ocio se refiere) lo solventamos sin problemas con un smartphone: navegar por Internet, consultar redes sociales y publicar en ellas, hacer fotos y grabar vídeos, enviar mensajes, establecer videoconferencias e incluso, aunque pueda parecer mentira, llamar por teléfono 😉 Y todo eso un smartphone lo hace a la perfección.

Pero hay otras muchas tareas que aunque un teléfono móvil o una tablet pueden también realizar, es mucho más productivo hacerlas con un ordenador, y si no, probad a dibujar planos, manejar un programa de cálculo de estructuras, el programa de contabilidad de la empresa, controlar por remoto un ordenador, editar vídeo, diseñar una página web, etc. Sí, son tareas que no vamos a hacer en casa por lo general, a no ser que el teletrabajo u otra actividad puntual lo requiera. Además, casi todo eso se puede realizar con un smartphone o una tablet, pero el tiempo que se tardaría en hacerlo lo haría improductivo.

¿Hace falta un ordenador en casa?

Pues depende del uso que se le vaya a dar.

Hace unos años, no era muy raro encontrar en cada casa un ordenador, independientemente de sus características y precio, pero antes de las tablets, no había otra forma de navegar por internet, por ejemplo, o de redactar un documento. Y aunque sólo fuera para eso, hacía falta un ordenador.

En casa, lo normal es que el uso que se le vaya a dar a un ordenador o a un smartphone o tablet sea de ocio, en un ambiente distendido, sin prisas ni plazos de entrega. La mayor parte de las tareas que se realizan en casa suelen ser navegar por Internet, ver fotos y vídeos que hemos grabado o que nos envían por la aplicación de mensajería de turno, consultar las redes sociales, tal vez algún vídeo en YouTube, escuchar un podcast o música, y poco más.

Para todo eso, lo más cómodo es un smartphone: cada vez son más potentes, con pantallas más grandes y de más calidad, y puedes usarlo en cualquier sitio. Una tablet ofrece un plus, da más de versatilidad: para navegar por Internet, leer las noticias o ver nuestra serie favorita es mejor que un teléfono móvil, simplemente porque el tamaño de la pantalla es un factor clave para esas tareas.

Si tenemos además en cuenta el tiempo que se tarda en tener el dispositivo operativo, una tablet o un smartphone ganan por goleada a un ordenador, por su modo reposo: no hace falta apagarlos nunca, a no ser que haya algún problema de funcionamiento y tengan que reiniciarse. Los ordenadores también cuenta con un modo reposo, pero en pocos casos es tan funcional como el de una tablet.

La respuesta a cuándo se debe comprar un ordenador es, por lo tanto, en el momento en el que tus otros dispositivos no sean capaces de llevar a cabo las tareas que tienes que realizar, bien por prestaciones o bien por que el tiempo que tardan en hacerlas sea excesivo.

Esto, en casa no tiene mucho misterio ya que casi todo se puede hacer con un smartphone, incluso controlar por remoto las luces o cualquier otro dispositivo de domótica del hogar. Como tuvieras que encender el ordenador para graduar la intensidad de las luces, está claro que no le ibas a dar mucho uso.

Un dispositivo móvil está pensado para consumir contenido: esto es, como decía antes, consultar redes sociales, navegar por Internet, ver alguna serie en la tablet, etc. Un ordenador, por el contrario, está diseñado para crear contenido: elaborar documentación, editar vídeo, diseñar páginas web, planos, retoque fotográfico, etc. Un dispositivo móvil también va a poder hacer casi todo eso, pero a un ritmo mucho más lento y con menos recursos, por mucho que Apple se empeñe en decirnos lo contrario. Es posible que con el tiempo las tablets acaben por reemplazar a los ordenadores, pero aún queda mucho camino para eso.

La compra de un ordenador para uso doméstico se puede justificar, por lo tanto, si las tareas que realizas no las puedes desempeñar con tu smartphone o con tu tablet y si estas tareas son, por lo general, las destinadas a la creación de contenido.